Un análisis crítico del ''Informe científico - Opinión consultiva sobre pasteras'' 11.01.2007
Ing. Quím. Walter Isabella
Dr. Mario R. Féliz
Dr. Oscar N. Ventura
Lic. Luis Anastasía
Ing. Ind. Agustín Viale
Enero 2007
RESUMEN EJECUTIVO
El Premio Nobel de la Paz 1980, Arq. Adolfo Pérez Esquivel solicitó
al Prof. Marcelo Conti, de la Universidad La Sapienza de Roma, que conformara
un grupo de estudio de los informes de las Consultoras EcoMetrix y Hatfield
(particularmente de la primera) sobre las plantas productoras de pasta de celulosa
a instalarse en la margen oriental del Río Uruguay, en el país
del mismo nombre, que ha sido objeto de fuerte controversia por la sospecha
de un grupo de ciudadanos argentinos de que estas plantas contaminarán
el ambiente en las inmediaciones de su hábitat, destruyendo su industria
turística y provocando perjuicios materiales y en la salud de los pobladores.
El Prof. Conti seleccionó un grupo de profesionales constituyendo el
GTE y en conjunto produjeron un informe que ha tenido cierto impacto mediático
y ha sido empleado para intentar debilitar la credibilidad de los informes antes
mencionados que unánimemente concluyeron que las referidas plantas de
celulosa estarán entre las mejores del mundo, que ni la calidad del agua
ni del aire serán alteradas, y que no hay riesgo alguno de que los pobladores
argentinos sean afectados en ninguna medida en su salud ni en la alteración
de los ecosistemas circundantes.
El informe producido por el GTE fue analizado por un conjunto de profesionales
argentinos y uruguayos con experiencia en Química básica y aplicada,
Ingeniería Química, Ciencia y Tecnología de la Madera,
fabricación de papel en sus diversas variedades y estudios de impacto
ambiental, quienes además consultaron a especialistas en otras áreas
para puntos específicos. El estudio del informe GTE muestra que hay defectos
originales y errores que lo invalidan, careciendo del mínimo rigor científico
exigible.
El Arq. Pérez Esquivel, de conocida posición antipasteras, y
Presidente de un par de organizaciones ambientalistas recurrió al Vice-presidente
de esas mismas organizaciones (el Prof. Conti) para la confección de
este informe. No se buscó uno o más expertos en temas relacionados
con la industria de la celulosa, sino que se invitó a un profesional
en el área ambiental, de una Universidad y un país (Italia) sin
gran experiencia en el tema de fabricación de pasta químicas de
celulosa, quien a su vez convocó profesionales de su conocimiento, con
iguales carencias. Ello determinó la presencia de errores relevantes
en el reporte del GTE, que induce a catalogarlo más como elemento de
difusión que como reporte científico.
Entre los defectos y errores evidentes que tiene el procedimiento y el informe
del GTE se destacan los siguientes:
â el GTE ignoró completamente la existencia de los informes
de impacto ambiental previos;
â ignoró todo el material de base existente en la DINAMA sobre
estas fábricas;
â como consecuencia de los puntos anteriores, reiteradamente señalan
carencias de los informes que analizan, que en realidad no son tales, pues
la información está disponible en forma pública y fácilmente
accesible;
â desdeñó los detallados modelos fisicoquímicos
y computacionales existentes;
â el GTE avanza opiniones contrarias a los emprendimientos, sin dar
datos cuantitativos, y en los poquísimos casos en que se los da, errando
tanto en los conceptos cualitativos como en los cuantitativos, al punto de
decir que no se informan aspectos que están clara y explícitamente
informados, por ejemplo, el consumo de dióxido de cloro.
La falta de experiencia en el tema celulósico de los profesionales del
GTE se evidencia cuando:
â confunden procesos como el de fabricación de pasta (objeto
del estudio) con el de fabricación de papel (que es un proceso diferente);
â confunden procesos físicos de tratamiento de la madera (astillado
o chipeado) con procesos químicos (cocción);
â ignoran que el Convenio de Estocolmo y todos aquellos especialistas
de reputación en el área coinciden en que en los procesos estudiados
no se producen dibenzo-p-dioxinas o dibenzofuranos policlorados en niveles
detectables;
â cuando no conocen los procesos de blanqueo y concomitantemente la
diferencia entre un proceso ECF y un proceso ECF-light;
cuando ignoran la existencia de mecanismos de eliminación y
mitigación de las emisiones (notablemente los barros biológicos
y los precipitadores electrostáticos) o el significado de las BAT;
â hablan de monocultivo de eucaliptos para bosques cultivados en una
superficie menor al 4% de un país, forestación que se desarrolló
concomitantemente con el área ocupada por bosques de especies nativas,
y no a costa de los mismos, entre otros errores conceptuales, cualitativos
y cuantitativos.
En suma, la opinión del GTE resulta ser de escaso valor académico,
maneja escasa información desde el punto de vista de la ciencia y tecnología
del proceso estudiado y desconoce las variables científicas y tecnológicas
involucradas. |